viernes, 22 de septiembre de 2017

a veces estamos en ninguna parte

-->  En las noches sin sueño... ¿qué estrellas miras?, me pregunta. Ayer, madrugada de desvelo. Acostada boca arriba, repaso con la mente hasta quedar dormida -como quien cuenta ovejitas- aquello que, visto, leído, oído, visitado, me ha producido inquietud, perturbado, me atormenta o me atrae a partes iguales. 

Como esa desolación de las cosas perdidas que van quedado atrás. Porque sin duda si te preguntan es porque importas. No le puedo explicar porque para mí fue como una vida no vivida, solo intuida.  Las estrellas tililan en el cielo.

Y sigo esas pautas de los doctores milagro que dicen: ocho respiraciones, ocho retenciones, ocho expulsiones, cuatro veces y quedas dormida.!Qué difícil es vivir en un mundo no raro sino lleno de cabezas borradoras!. 

domingo, 17 de septiembre de 2017

la intensidad nunca domestica




Ya no queda tiempo, ni sueños, solo duermevelas e intensidad.
Y la intensidad no pertenece al ámbito de lo doméstico, solo crece en libertad.
Porque doméstico viene de domesticar.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Una jodida historia de amor


Isabella Gallipoli se creía aburrida, se sospechaba lujuriosa, se convertía en ruiseñor cuando el otoño desnudaba árboles. Y luego los bomberos tenían que venir a bajarla, porque desafinaba bastante y sufría de vértigo.
Se enamoraba siempre de un bombero diferente, que correspondía a su pasión durante seis peldaños, y luego, aburrido, la dejaba caer.
(Salem)

jueves, 14 de septiembre de 2017

el detalle es lo que importa

-->  Las famosas pruebas de amor de las que habla Cocteau, están únicamente en los detalles. No son posturas, no son palabras. Llegan silenciosas y hablan el lenguaje más consistente, el que nace del corazón.

domingo, 10 de septiembre de 2017

el peligro del apego





Para tener un vínculo obsesivo con un objeto, idea o persona tienen que darse cuatro creencias falsas: que es permanente, que te va a hacer feliz, que te va a dar seguridad total y que dará sentido a tu vida. Cuando tienes un vínculo de este tipo no estás preparado para la pérdida y no aceptas el desprendimiento. 

Hay relaciones de pareja en las que uno de los miembros es muy dependiente del otro aunque a cambio le ofrezca muy poco amor. Esta persona invierte el 80% de su tiempo soportando una relación de mal trato para obtener muy poquito beneficio. 

El apego corrompe, eso te lo dirá cualquier psicólogo que haya estudiado este campo. Para mí, es el principal motivo de sufrimiento en la historia de la humanidad. Si el apego corrompe, pierdes tu dignidad, tu respeto, tus valores más esenciales. También pierdes libertad, y no puedes decidir cómo te vas a mover. Pierdes tranquilidad porque una de las características del apego es el miedo a perder aquello que deseas. Finalmente, pierdes también la alegría. Tu mente está tan metida en invertir recursos que pierde la posibilidad de disfrutar la vida con muchas otras cosas, te absorbe. 

martes, 5 de septiembre de 2017

ser provisional tiene premio


Debemos preguntarnos si nos aman porque estamos ahí siempre. O si es porque te dejas a pedazos por todas partes. En ocasiones hay que ser más provisional. Márchate. Que es hora. Déjalo todo perdido de ausencias. Y pregúntate si te amó porque te fuiste. En ocasiones somos cajones dónde guardar cosas que no se necesitan.

de la intensidad, hasta apagarse




En el mundo hay un único peligro: morir por falta de intensidad, apagarse. Comienzas a ser viejo cuando decides no arriesgar lo que tienes. No importa si estás bien o mal, lo que quieres es tranquilidad. Y la encuentras. Morirse es quedarse tranquilo para siempre. Por eso empiezo a sentir el peso de la edad, porque ya he arriesgado más de lo que podía, incluso un poco más un poco menos de todo lo que tenía.

Da igual, pienso que si soy capaz de arriesgarme de nuevo habré recuperado algo que no es confianza sino seguridad en que nunca va a pasarme más de lo que puede sucederme.
Me divierte pensar que un nuevo episodio de esos que te hunden, y que me han sucedido varios estos últimos años, me ha llevado a pensar con ilusión en volver a empezar.

Soy libre, siempre lo he sido, aún en los momentos que he estado atrapada, he sido libre para arriesgarme, porque la libertad, es no tener miedo.


(editado)